entrena como nadie. rinde mejor. respiraconpower.
MI HISTORIA. TU PRINCIPIO.
Siempre pensé que hacía lo que tenía que hacer.
Llevaba años entrenando sin parar. Correr por asfalto, entrenamientos de trail, bicicleta, gimnasio… cada día desafiando mis propios límites.
Me sentía en forma. Saludable. Fuerte.
En mi cabeza, no había un “pero”. Disciplina y sudor. Satisfacción personal.
Hasta el día de la prueba de esfuerzo.
No me lo esperaba.
Creí que sería una más. Rutina.
Pero no fue así.
El médico me miró por encima de las gafas, ajustó su bolígrafo y, con tono serio, me dijo:
“Tu capacidad inspiratoria está muy por debajo de lo normal para un deportista. Estoy seguro de que esto te limita, y si no lo hace aún, lo hará pronto.”
¿Qué?
Yo, deportista de toda la vida, sin ninguna enfermedad, pocas lesiones… y resulta que tenía un problema con la musculatura inspiratoria.
Esa frase resonó en mi cabeza durante días.
Pensaba que, con todos los kilómetros recorridos y los entrenamientos que había hecho, mi cuerpo estaba bastante optimizado.
Pero no lo estaba.
Mis pulmones no rendían al 100% porque mi musculatura no era lo suficientemente eficaz. Y eso, aunque invisible a simple vista, estaba frenando mi rendimiento.
El descubrimiento: no solo es correr, es cómo respiras.
Empecé a investigar. Cuando estoy enfocado en algo puedo dejar todo lo que me rodea en segundo plano. Fueron semanas de estar «obsesionado» con la idea de que se podía entrenar la musculatura inspiratoria.
Y descubrí que entrenar la respiración no solo es importante, ¡es imprescindible!
Muchos entrenamientos «basados en ciencia», muchos entrenadores que ajustaban mis entrenamientos a «mis necesidades», pero nadie me había contado que la musculatura inspiratoria es clave para mejorar el rendimiento. Y mucho menos, que se podía entrenar.
Y no, no me refiero solo a los músculos que usas para respirar de forma normal, sino a los músculos respiratorios profundos que activas con la respiración forzada. Estos músculos trabajan de forma intensa cuando empujas tu cuerpo al límite. Si no están entrenados, tu rendimiento se estanca, y lo peor: ni siquiera sabes que es por eso.
Me empapé de artículos científicos que detallaban los beneficios de entrenar la musculatura inspiratoria. Decían cosas como:
“El entrenamiento de la musculatura inspiratoria mejora la resistencia en deportes de alta demanda, como el ciclismo, la carrera y el trail running. La mejora en la eficiencia respiratoria se traduce en una mayor capacidad aeróbica y una reducción en la fatiga muscular.” —Brown PI et al. 2012.
Por fin entendí que si no entrenas tus pulmones y la musculatura que los acompaña, todo el esfuerzo que pones en las piernas no sirve de mucho porque estás dejando una parte de tu rendimiento abandonada, como un músculo que no has usado nunca.
Seguí leyendo. Profundicé. Me encontré con esto:
“El entrenamiento inspiratorio específico produce una reducción significativa en la percepción de disnea y mejora la economía respiratoria durante el ejercicio prolongado.”—Illi R et al. 2012.
Y aquí, otra bomba:
“Atletas entrenados que realizaron ejercicios con POWERbreathe® durante seis semanas mejoraron su capacidad máxima inspiratoria y su rendimiento general en pruebas de esfuerzo.”— Romer LM et al. 2002.
Ahí lo vi claro. No era magia. Era ciencia.
Y lo mejor de todo: estaba al alcance de cualquiera que tuviera ganas de entrenar en serio.
No solo era cuestión de correr más.
Era cuestión de respirar mejor para poder llegar más lejos.
Y de eso va esta web.


