Me encanta el cine. Y la música.
Supongo que, si por lo que sea os dejáis caer por aquí os iréis dando cuenta.
Hay palabras que marcan.
Y, a mi, hay una frase que se me quedó grabada como un buen vinilo de los 70.
“No es sencillo ser genial, pero es genial ser sencillo.”
— The Boat That Rocked
Pero, ¿este no es un blog de cosas de respirar?
Touché.
Pero voy a intentar que se haga menos pesadito que si estoy solo hablando solo de PImax, VO2 y aparatitos.
Inspirar profundamente, con control, sin tensión… parece sencillo.
Pero cuando sujetas el POWERbreathe®, giras la rueda hasta 50% de tu PImax y haces la primera inspiración… entiendes que esto no va de soplar fuerte y rápido sólamente.
Esto también va de precisión, control, coordinación y consciencia corporal.
Esto va de entrenar de verdad.
😮💨 La técnica: lo primero que deberías practicar
Antes de meterte de lleno en un protocolo con resistencias medias-altas, necesitas algo más básico, pero mucho más difícil: aprender a inspirar bien.
No como lo haces cuando caminas, ni cuando te emocionas. Sino como lo haría un músico, un corredor o un apneísta.
🔎 ¿Qué significa “inspirar bien”?
Esto es lo que sentí al principio de gastar mi POWERbreathe® Medic Plus:
“Cuando inspiro con fuerza y no mantengo la garganta abierta, suena como una especie de ronquido. En ese instante me doy cuenta de que el aire no está entrando bien hacia el diafragma.”
Ese ronquido interno indica que la laringe está cerrándose parcialmente.
Y si la garganta se cierra, el aire no entra y el diafragma no trabaja como debería.
Se activa el cuello, se tensan los trapecios, se hincha el pecho… y lo que estás entrenando no es la respiración. Estás haciendo un sobreesfuerzo mal dirigido.
📐 Pasos para aprender a inspirar de forma eficiente
1. Abre la garganta
Imagina que bostezas por dentro. Ese espacio amplio en la parte posterior de la garganta es lo que necesitas mantener abierto al inspirar.
✍️ Imagen mental:
“Inspira como si el aire entrara por un túnel abierto, no por una cañería estrecha.”
2. Activa el abdomen profundo
Haz una leve intención de llevar el ombligo hacia dentro mientras inspiras.
No es un abdomen relajado o hinchado. Tampoco es una contracción rígida.
Es un punto intermedio, una contracción controlada.
Ahí es donde notas el trabajo del transverso, del diafragma… de tu verdadero CORE.
3. Controla el movimiento torácico
Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Inspira lento.
- Si se mueve el pecho primero: corrige.
- Si se eleva el esternón: estás activando músculos accesorios.
- Si se activa el abdomen en profundidad: vas bien.
🧪 ¿Y qué pasa cuando aplicas esto al POWERbreathe®?
La primera serie con 50% de tu PImax es reveladora.
Tomas aire con fuerza y, si lo haces mal, el cuello se activa, la cabeza se echa atrás, suena el ronquido y al final de la repetición incluso sientes un ligero mareo.
Pero cuando la técnica es correcta, el aire entra más profundo.
No hay ruido. Solo presión.
Notas el diafragma tirando hacia abajo, como si un peso interno empujara desde el centro.
Las últimas repeticiones queman. El abdomen se fatiga. Pero no hay rigidez. Solo trabajo de verdad.
📌 Recomendación práctica antes de cada sesión
Dedica 2–3 minutos antes del entrenamiento a practicar:
- Respiración diafragmática con boca abierta y cuello relajado
- Inspiraciones sin ruido, con espiración lenta (4–5 segundos)
- Control postural: cuello largo, hombros relajados
- Corrección con manos en pecho y abdomen
Porque si entrenas mal… solo estás reforzando errores.
Pero si entrenas bien, lo invisible se convierte en trabajo eficiente.
🧩 Conclusión: la técnica no es un detalle. Es la base.
Antes de pensar en series, cargas o progresiones, invierte tiempo en aprender a respirar bien.
El POWERbreathe® te dará resultados, sí…
pero solo si tú aprendes a ser preciso, sencillo y disciplinado.
“No es sencillo ser genial, pero es genial ser sencillo.”
No intentes ser el mejor antes de entender que en la sencillez radica la clave de las cosas. La sencillez a veces conlleva aprendizaje. La técnica. Empieza ser consciente de tu respiración.
Lo demás vendrá solo.
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